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La pregunta del terminal de pago en el extranjero que más cuesta

Hay una pregunta que el terminal o el cajero hacen justo en el momento de pagar, que casi todo el mundo responde mal y que a lo largo de un viaje puede costar más que todas las demás comisiones juntas.

La pregunta viene a ser: "¿Quiere que le cobremos en euros?"

La respuesta casi siempre es no.

Qué es la conversión dinámica de divisa

Cuando pagas fuera de la zona euro con una tarjeta española, el importe tiene que convertirse de la moneda local a euros en algún punto. Hay dos sitios donde puede ocurrir:

  • En tu banco o en la red de la tarjeta. Se aplica el tipo de Visa o Mastercard más la comisión de tu entidad. Ese tipo está cerca del mercado.
  • En el comercio o en el cajero, sobre la marcha. Esto es la conversión dinámica de divisa, y el tipo lo pone quien tiene el terminal.

La segunda opción se vende como una comodidad: pagar en una moneda que entiendes, saber el importe exacto. Suena útil. Es un producto cuyo precio está escondido dentro del tipo de cambio.

Cuánto cuesta

La diferencia entre el tipo de la red de la tarjeta y el que ofrece el terminal suele moverse en el entorno de varios puntos porcentuales. En una cena da igual. En diez días con un par de miles de euros de gasto, deja de dar igual.

Lo resbaladizo es que el coste nunca aparece como comisión. El recibo no dice "comisión": muestra una cifra limpia en euros, y ahí está todo el truco.

La regla que siempre vale

Cuando te den a elegir moneda, elige la local.

  • En Marruecos, dírhams.
  • En el Reino Unido, libras.
  • En Suiza, francos.
  • En Turquía, liras.

Deja la conversión a tu banco. No es gratis, pero por norma sale bastante más barata que la del mostrador.

Conviene decirlo al revés también: dentro de la zona euro no hay ninguna conversión, así que la pregunta no aparece. La trampa vive exactamente en los destinos donde sí hay dos monedas de por medio.

Los cajeros funcionan igual

Al sacar efectivo fuera, el cajero ofrece la misma elección, muchas veces con una redacción que da a entender que cobrar en euros es más seguro o más barato. No lo es. Elige la moneda local.

Además existe una comisión del propietario del cajero por la retirada en sí, que no tiene nada que ver con la conversión. Aparece en pantalla antes de confirmar, y poco se puede hacer con ella salvo sacar menos veces e importes mayores.

Qué llevar y qué no

Para viajar dentro de la zona euro no hay nada que decidir: se paga en euros y ya está.

Para destinos fuera —Marruecos, Turquía, Hungría, Polonia, Chequia— comprar la moneda local en España suele ser mal negocio. Los diferenciales de una moneda son más anchos cuanto más lejos estás de donde se usa. Con algunas ni siquiera es posible: el dírham marroquí no es convertible fuera de Marruecos, no se compra aquí y tampoco se saca del país al volver. Lo razonable es llevar euros y cambiar al llegar, o directamente pagar con tarjeta en moneda local.

El Reino Unido y Suiza son la excepción parcial: libras y francos se consiguen sin problema en España, aunque el diferencial sigue siendo más ancho que el que te aplicaría tu tarjeta.

Comprobarlo al volver

Al regresar, compara un par de cargos del extracto con el tipo de referencia de esas fechas. Una diferencia bastante mayor que la comisión habitual de tu banco es la señal de que en algún sitio se aplicó conversión dinámica de divisa: no se recupera, pero es un dato útil para el viaje siguiente.

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Preguntas frecuentes

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