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Por qué el cambio del mostrador nunca es el que habías mirado

El tipo de referencia que publica un banco central es una vara de medir, no un precio. Es lo que usan los contratos, las aduanas y la contabilidad. Pero cuando cambias dinero en un mostrador se aplica otro número, y siempre es el menos favorable para ti.

Tipo de compra y tipo de venta

Una oficina de cambio publica dos tipos, y los dos están escritos desde su punto de vista, no desde el tuyo:

  • El tipo de compra es lo que la oficina paga por comprarte divisa. Cuando tú vendes libras, ese es tu tipo, y siempre queda por debajo del medio.
  • El tipo de venta es lo que la oficina cobra por venderte divisa. Cuando tú compras libras, ese es tu tipo, y siempre queda por encima del medio.

De ahí la regla que conviene memorizar: el mejor tipo para ti es el de compra más alto cuando vendes, y el de venta más bajo cuando compras. Es justo lo contrario de lo que le conviene a la oficina, y por eso es tan fácil equivocarse de sentido.

El diferencial es el precio de verdad

La distancia entre el tipo de venta y el de compra es el diferencial, y es lo que gana la oficina por mover dinero en cualquiera de las dos direcciones. Muchas veces no hay comisión aparte: el margen ya está dentro del diferencial.

En concreto: si una oficina compra la libra a 1,12 € y la vende a 1,17 €, el diferencial son cinco céntimos por cada libra. Cambia dinero en un sentido y vuelve a cambiarlo enseguida en el otro, y perderás aproximadamente ese diferencial sin haber hecho absolutamente nada.

Cuánto cuesta sobre un importe real

Medio punto porcentual no suena a nada hasta que se multiplica:

ImporteDiferencial 0,5 %Diferencial 3 %
100 €0,50 €3 €
500 €2,50 €15 €
5.000 €25 €150 €

Con cien euros la diferencia es un café y no compensa andar buscando otro mostrador. Con varios miles —un coche, una entrada de piso, una transferencia grande— ese mismo porcentaje es exactamente el motivo para mirar dos o tres sitios antes.

Cómo se compara bien

Tres reglas cubren casi todo:

  1. Lee la columna que te toca. Comparar el tipo de compra de una oficina con el de venta de otra no es una comparación.
  2. Pregunta por el importe final, no por el tipo. Un tipo mejor con un uno por ciento de comisión pierde contra un tipo peor sin comisión.
  3. Mide contra el tipo de referencia. La distancia entre lo que te ofrecen y el tipo medio publicado es el coste entero, expresado en un solo número.

La tercera regla es la que más trabajo ahorra, porque convierte ofertas con formatos distintos —tipo mejor y comisión, tipo peor y nada, importe cerrado— en una sola cifra comparable.

Por qué el diferencial varía tanto

No es arbitrario. El diferencial de una oficina refleja lo que le cuesta tener esa moneda: con qué facilidad puede revenderla, cuánto efectivo tiene que quedarse parado en el cajón y cuánto se mueve el par. Los pares muy negociados —euro contra dólar, contra libra, contra franco— llevan diferenciales finos. Las monedas que pasan por allí una vez al mes llevan diferenciales anchos, y por eso comprar una moneda exótica lejos de su país es casi siempre mal negocio.

Los mostradores de aeropuerto son el caso extremo, y ahí el motivo es la ubicación, no la moneda: el mismo par, a veinte minutos en metro, se cambia bastante más barato. Si quieres ver cómo se comporta un par a lo largo del tiempo antes de decidir cuándo cambiar, los gráficos dan ese contexto en una pantalla.

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Preguntas frecuentes

De cómo se forma un tipo de cambio, dónde sale más caro cambiar dinero, qué diferencia hay entre pagar con tarjeta y cambiar billetes y qué significan realmente las cifras que publican los bancos centrales. Son textos explicativos escritos por la redacción, no recomendaciones de compra o venta de divisas ni previsiones sobre hacia dónde irá un tipo.

No hay calendario fijo. Publicamos cuando hay algo que se puede explicar bien, y revisamos los textos antiguos cuando cambia el dato en el que se apoyan; en cada artículo figura la fecha de la última actualización. Si detectamos un error, lo corregimos y cambiamos esa fecha, en lugar de retirar el texto en silencio.

No necesariamente. Los tipos, el conversor, la tabla de tipos cruzados y las páginas de divisas están completos en los seis idiomas, pero los artículos se escriben por separado para cada uno, así que la lista puede ser más corta en unos que en otros. Cuando en un idioma todavía no hay ninguno, la página lo dice en lugar de mostrarse vacía.